Ahora las correcciones se realizan directamente en el PDF con PACKZ, lo que supone una gran diferencia. Ya no son necesarios los archivos de origen y cada cambio en el producto es totalmente rastreable en el historial del cliente. Una vez que el archivo está listo, el cliente recibe una notificación y puede ver uno o varios archivos a la vez, que puede validar en un portal web. Antes, todo se hacía por correo electrónico, una época que afortunadamente ya pasó. No se imagina la serenidad que reina hoy en día en la preimpresión.
